Archivo por meses: abril 2015

Clientes. Semana Santa me los da, y me los quita.

Ya acaba la Semana Santa, por fin. Por fin puedo andar por la calle más tranquilamente, el kukux klan y la guardia civil no tendrán cortadas las calles, ni la gente estarán con sus barricadas hechas con sillas cortando todos los accesos al centro, y dejaré de ver a todo el pijerio sevillano profundo. Aunque semana santa también significa turismo en la ciudad, y a mí me habían salido dos clientes, para concretar, y muy generosos económicamente (vamos, que como vi que eran guiris y semana santa subí las tarifas. Oye los bares también suben los precios de sus platos, yo subo los mios, es justo). Pero la semana santa me los da, y la semana santa me los quita. Qué relación esta de amor-odio entre la semana santa y yo…
Por cierto, no es muy sorprendente que los mejores clientes de la semana fuesen ingleses; ya comentaba el otro día que Sevilla es peste en esto, sevilla y sus sevillanos. Que fuesen guiris me ayudó además a practicar el inglés, me gustó a mi eso oye. Bueno, de hecho fue en lo único que me consiguieron ayudar, en practicar inglés, porque en lo que es a quedar y pagarme.. pues no salió. No salió por esta relación que tenemos Semana Santa y yo: llegan turistas, con ganas de pasar un buen rato con un chico joven, negociamos precios y consigo buenas tarifas. PERO, hay un jodido pero, uno grande, y es que al final no quedé ni con uno ni con otro. Oooooh, así es. Me dirijo al hotel donde había quedado con el primero, me retraso porque tenía que cargar el movil, hasta ahí todo bien para él y para mí, pero cuando voy de camino al hotel… PUM, el kukuxklan, la guardia civil y las barricadas de gente que me cortaban TODOS los posibles cruces. «Déjeme pasar, porfa, que tengo que ir a trabajar» le dije con cara de perra cansada a una segurata que me impedía el paso. No funcionó, seguí dando vueeeeeltas y vueeeeltas por las calles buscando una calle por la que poder pasar. Media hora más tarde de la que había quedado, llego al hotel. A esa media hora tarde, súmale los 45 minutos que le pedí quedar más tarde para poder cargar el movil, lo que hace un total de una hora y cuarto más tarde de lo que en principio habíamos dicho de quedar. Resultado: que me bloquease del Grindr (red social donde el me contactó y me ofreció pagar a cambio de una cita y dejarle que me la chupase un rato). Cansancio, cabreo, enfado, más cansancio y más enfado. «Asquerosa semana santa con sus muertos», eso era lo único que pensaba. También pensé «bueno no voy a hacer un drama, no he perdido dinero, simplemente no lo he ganado. Voy a escribirle al otro cliente para decirle que ya estoy libre». Todo okey, me da su dirección y empiezo a caminar de nuevo, cuando PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUM, otra vez calles cortadas, y mi cuerpo dijo «ahí te pudras cariño, vamonos para casa que no puedo más». Efectivamente, me fui para casa, con doble ración de enfado, cansancio y cabreo. El cliente tampoco se lo tomó muy bien que no quedásemos. Debí haberle explicado que las culpas se la echase a mi novia la Semana Santa.

Cariño, me separo de ti. No soy yo, eres tú y tus malditas seguidoras. Adiós Semana Santa.

Sevilla, un no-puto sitio.

Una amiga me preguntaba ayer que si yo seguía trabajando en esto, y le respondí que sí, aunque la cosa iba regular, no gano todo el dinero que querría o que necesito. También me preguntó si seguía con este blog, y le dije que ya no casi. Es verdad, había dejado de escribir, por eso he decidido escribir este post. No es de lo más interesante, o al menos no me produce un interés enorme contarlo, pero tampoco tenerlo callado, así que lo vomito.
Por qué Sevilla no es un sitio puto. ¿Que a qué me refiero con puto? No me refiero a un «maldito/jodido» sitio, tampoco digo que no sea una ciudad donde guarrear a tutiplen (bueno.. la verdad es que Sevilla me parece muy normativa y heterosexual cuando la comparo con otras ciudades). Pero al decir no-puto quiero decir eso, que no es una ciudad de putOs, chaperos. Paso a explicaros por qué lo pienso.
Hace un mes, más o menos, me escribía un cliente y hablando con él me dijo que el hace muchos años estuvo trabajando en una agencia de chicos y que ganaba mucho dinero, que incluso follaba con algunos gratis si le molaban (esto solo puede ser señal de que sus necesidades y caprichos economicos los tenía cubiertos y se podía dar el lujo de invitar a polvos). Yo creo que la época en la que el trabajaba ahí sería la misma epoca en la que había chaperos y putas por zonas de Sevilla en las calles. Ay, ojalá yo hubiese visto eso. Ahora ya no se ven tantos chaperos ni pro tantas zonas. Más tarde, dos semanas más tarde, me escribe un chico preguntandome si quería trabajar en su piso privado. A mí las agencias y pisos privados no me gustan, y se lo dije, pero aún así le dije que me diese información de cómo lo administraba y tal. Después de comentarme por encima las condiciones, le pregunté que donde era y me respondió que Gran Canaria. Ahí le dije ya un no rotundo diciendole que pensaba que era en Sevilla, y su respuesta fue «No, en tu ciudad no se gana dinero». Algo se despertó en mi cabeza y lo relacioné con la historia del tio que os he contado antes. Con la curiosidad de saber por qué estos dos tios me habían dado a entender que Sevilla (ya) no vale para ser chapero, me puse a buscar pisos o agencias de tios de compañía o chaperos, y el resultado fue ¡que no hay!. No hay nada de chicos en Sevilla, algunos pisos de chicas había, pero nada de tios. A partir de ahí me di cuenta que quizás sea eso, que Sevilla no es un sitio para vivir de chapero, o al menos no yo. Para ganar un dinero extra, sí, para estar viviendo instalado en sevilla y solo de chapero, veo que no.
Sevilla es una ciudad con sitios de ambiente para tios no hetero: bares, locales, saunas, zonas de cruissing… Quizás sea la hipersexualidad en ambientes de tios no heteros y la facilidad (entrecomillas) que hay para follar lo que hace que la gente no pague. Quien sabe, yo lo veo como posible causa. Puede que la cosa sea que soy feo, jajaja, no voy a negar esa otra opción, ni me interesa negarlo. Aunque opto más por la opción de que yo no soy objeto de deseo en los ambientes sevillanos, por la razón de que las veces que he ido a Granada (por ejemplificar) el Bender, Grindr y Badoo (redes sociales para chicos no heteros) se me activaban muy bien con conversaciones diarias con chicos; no puedo decir que pase lo mismo en Sevilla…

Sevilla, maldito sitio no-puto.