Me gusta el guarreo, practicarlo y hablarlo. ¿Y QUÉ?

Me veo en la necesidad de escribir este post a modo de refugio, de crearme una armadura, o mejor dicho de reforzarme la que me han ido destruyendo.
Ha sido, es y será muy frecuente entre mis círculos de amistad y afinidad hablar de sexo. Bueno, para mí lo ha sido. Hablar de mis experiencias, preguntar a mis amigas, hablar de lo que me apetece, lo que me gusta, lo que no, y hacer todo esto con normalidad, que es como me sale. No tengo pudor alguno en hablarlo, ni tan siquiera con desconocidas como hago por ejemplo en tuiter muy amenudo o cuando hay alguien desconocida que está escuchando mi conversación. Soy así, qué voy a hacerle…
Nunca he tenido problema con todo eso, hasta este tiempo atrás. Este tiempo atrás me da más pudor hablarlo, pero no porque yo haya cambiado (que si hubiese cambiado en este aspecto pues vale, no sería un problema) sino porque me han cambiado. Me han cambiado a base de desprecios, caras raras, a base de hacerme el asco, incluso a base de decirme directamente lo mal que está hacer las cosas que hago y ENCIMA hablarlo (porque si te gusta el guarreo vale, pero que nadie se entere, y menos por tus propias palabras). Que debería de darme igual la opinión de la gente, pensaréis. Y así debe ser, y así era. Pero esa armadura que tenía, esa forma de ser tan yo se ha ido perdiendo porque todo ese asco, esas caras raras, esas malas palabras han sido un verdadero bombardeo en este último tiempo, y sobre todo en círculos cercanos. Desde «no me toques con esas manos que a saber qué has tocado», «no me des besos que a saber qué has chupado antes», pasando por hacer otros comentarios sobre mi sexualidad y mis guarradas sin que viniesen a cuento y dejándome en una situación incómoda delante de otra gente, y llegando a decirme alguna amiga que mejor no dormir juntas no vaya a ser que les haga algo por la noche (sin palabras para eso), o que no quieren que me acueste en sus camas por si me masturbo (eso incluso me lo han preguntado una vez al despertarme). Como es fácil de comprender, esas cosas no hacen nada de gracia ni son agradables de escuchar. Cómo no voy a tener pudor por hablar de mis experiencias, gustos o deseos sexuales si solo falta que me escupan. Pero la cosa no se queda ahí por desgracia, ya hasta me da cosa decir quién me gusta, porque en el momento en que digo que alguien me gusta ya se da por hecho que quiero follar inmediatamente con esa persona, sin que pueda haber algo más. Que me gusta guarrear un montón, pero también adoro muchísimo pasar tiempo en compañía y rodeada de gente con la que me apetece estar. Me da hasta cosilla publicar un tuit o mensaje en facebook sobre algo guarro, aunque sea en plan coña, por vergüenza/miedo, u otra sensación que no sé muy bien qué es, a que me vean como «esa persona que solo piensa en follar, masturbarse y guarrear». Y poco más que decir, ya siento más tranquilidad al sacarme esta espinita.

Pero así es La Deny, una persona con la lengua muy larga, para hablar y para hacer el sexo oral.

Un comentario en “Me gusta el guarreo, practicarlo y hablarlo. ¿Y QUÉ?

  1. manolop3

    Qué fuerte Maricrú! Lo que estoy leyendo…

    Yo pienso, si se me permite, que al igual que cuentas tus experiencias sexuales y tus gustos también deberías, no sé si lo haces por eso lo digo, expresar tu disgusto a esos desprecios e intentar que te comprendan, porque tía, ¡pa algo son tus amigas! Aunque bueno, hay amigas que no tienen remedio y al final las acabas respetando. De lo que hay que ser conscientes es de los límites que tiene cada amiga y tomarlo como algo anodino, eso sí, no dejes que te hagan daño.

    Por mi parte, aunque estemos distanciados de hace un tiempo, sabes que me puedes contar cualquier cosa, sin pelos en la lengua, y que tienes una cama (separada xD) aquí en mi casa, (es que mi madre es kika, ya sabes xD).

    Y nada, que te tenías mu callado lo del blog… ¬¬

    Muchos besos!

Deja una respuesta