Archivo de la categoría: Conmigo

¿Promiscuidad o adicción al sexo?

Llevo ya un tiempo preguntándome si soy una persona promiscua o si lo que tengo es adicción al sexo. Mis dudas vienen porque busco el sexo como el comer, es decir, a veces por gusto, otras porque el cuerpo me lo pide y otras por pasar el tiempo haciendo algo; porque pienso en él casi a diario aunque no tenga intención de practicarlo; porque me he masturbado en las casas de algunas amigas y familiares por morbo y placer; porque a veces invierto toda una tarde en masturbarme, seleccionando buen porno, y en masturbarme una segunda o tercera vez otras ocasiones; porque cuando siento soledad de la mala, esa que no sé cómo gestionar, recurro al sexo para evadirme, como vía de escape, lo cual me lleva a a pensar en follar con alguien que en un principio no follaría con esa persona (lo cual me supone un problema a veces)  pero que en esa circunstancia sí follaría con dicha persona en cualquier calle a oscuras por donde no pasase nadie, como ayer por la noche que iba paseando al perro y en una calle cruzó un hombre mayor de unos cincuenta años por mi lado y yo solo pude pensar en que me hubiese gustado hacerle una mamada en la calle. Aunque no me hace falta sentir esa soledad, a veces me dan unos calentones con los que me sucede lo mismo, de ir de noche por la calle paseando con el perro e ir pensando en que algún coche me pare y me invite a subir. Deberíais verme esas noches, haciendo gestos y contoneos raros mientras voy imaginándomelo y mirando a cada coche que va pasando por la carretera. En esas situaciones me gusta imaginarme también que soy una prostituta captando clientes. Y siguiendo con mis dudas, que no se acaban ahí, sino que siguen porque cada vez que voy por la calle voy pensando en con quién follaría de todas las personas que voy viendo, aunque en este aspecto se ha reducido la cosa, hace un año era más abundante el pensamiento; también recuerdo que cada año en clase seleccionaba mentalmente a las y los profesores con quienes follaría, e igual hacía con mis compañeros y compañeras de clase.
El otro día busqué por internet sobre adicción al sexo, y encontré que es difícil saber cuando una persona es muy activa sexualmente y cuando tiene adicción. Los sintomas más comunes que encontré eran:
-Pensamiento constante en el sexo y la masturbación
-Recurrir al sexo para superar dificultades y momentos duros, es decir, usarlo como vía de escape.
-Dedicar mucho tiempo a la búsqueda y al complacer sus comportamientos o fantasías sexuales.
-Masturbación frecuente y compulsiva
-D
eseo desmesurado de satisfacer su necesidad sexual.
-Consumo excesivo de pornografía.

se

Los tengo todos, y según ellas tendría una adicción, lo cual supondría un problema, pero es que me importa una mierda. Me importa una mierda lo que tengan que decir esas páginas médicas y las de mera información. Me importa una mierda si lo llaman enfermedad y si está incluido en el DSM (Manual de Diagnóstico de Trastornos Mentales). Y me importa una mierda (bueno, en realidad sí me importa, y mucho, por mí que no hubiese DSM) porque es que lo patologizan TODO, de la misma forma que patologizan la adicción al sexo (vale, entiendo que si te perjudica a tu vida diaria sea un problema, pero no ellas no se centran en eso, solo patologizan) patologizan también el sadomasoquismo, la transexualidad, el travestismo, y otras tantas actitudes y prácticas que decidieron catalogarlas como trastornos porque les dieron la gana. Si tengo algún problema con mi actividad sexual me lo intentaré gestionar yo, o con ayuda de amigas, como hice hace un tiempo porque me costaba decir «no» cuando algunas personas me invitaban a follar o se me insunuaban, y acababa follando en un coche sin ganas, y a veces incluso con incomodidad, pero estaba follando, y a mí eso solo ya simplemente me atraía.

Y ya está, solo quería hacer visible esto que me ronda desde hace un tiempo y que escribirlo me relaja y me quita presión.

Gestionar la soledad

Si no sabemos gestionar la soledad podemos caer en relaciones insanas y dependientes con otras personas.
Hay gente que no es capaz de saber estar sola, que andan buscando todo el tiempo una media naranja porque si no su vida no tiene sentido. Luego estamos la gente que abandonamos la monogamia, y en lugar de buscar una media naranja pretendemos agarrarnos a más de una relación afectiva para no sentirnos solas. Vaya mierda y locura, ¿no creeis?
Amor romántico, ese ideal de amor perfecto, eterno, de la media naranja que completa tu vida, el amor de príncipe azul que te viene a buscar (porque claro, si eres tía no vayas a buscar nada, tú espera pasiva que ya llegará, y no seas guarra buscando compañía) y de la princesa que vas a proteger (pobrecita, ella sin un hombre no sabe, todo tan heterosexual además). Pero bueno, no es solo cosas de heteros, de un príncipe y una princesa, a veces son dos príncipes, o dos princesas, o una princesa butch y una princesa femenina, o de un príncipe marica en medias y de uno más normativo… vale, puede que lo de príncipes y princesas ya no está tan presente en el imaginario colectivo como antes, quizás ahora es un Mario Casas el que te quieres que llegue a tu vida, o yo que sé (es que tampoco se me ocurren más famosos ni famosas para sustituir al prínpe o princesa). En fin, que las combinaciones pueden ser muchas, la mierda es la misma. Pero como ya decía, nosotras, las que queremos eliminar esa educación de nuestras vidas, las que llevamos a la práctica otro tipo de relación que se acerque más a nuestro modo de ver las relaciones, todas nosotras seguimos teniendo mucha mierda dentro, y es normal porque también nos han educado en eso, y desprenderse de esa educación no es fácil, de hecho ya ha dejado huella en cada una (yo por eso digo que no nos debemos agobiar creando otras relaciones, porque estamos empezando de cero sin referentes ni modelos); así que por eso somos tantas (yo creo que no hay nadie que se libre totalmente de la eduación monógama y basada en el amor romántico) las que quizás sentimos celos, las que queremos ser imprescindibles para alguien, las que creamos un poco o mucha dependencia, las que aún no saben afectarse con más de una persona, y sobre todo (y el motivo de este post): somos tantas las que no sabemos estar solas. Yo creo que, eso último, es un gran obstáculo para relacionarnos con otras personas, seamos monógamas o poliamorosas. ¿Cómo vamos a saber estar en compañía de forma sana si no sabemos estar en soledad de forma sana? Para algunas quizás no tenga sentido ninguno, para mí sí lo tiene. Si no sabemos estar en soledad cómo vamos a estar con otra(s) persona(s) construyendo una relación o relaciones. ¿Nos conocemos realmente si nunca hemos sabido estar en soledad con nosotras mismas? ¿Será que nos asusta conocernos? ¿Somos conscientes de lo que nos estamos perdiendo por no estar nunca solas? Como decía Irene (Feministas Ácidas), más o menos: cuando aprendemos a estar solas descubrimos placeres en cosas que jamás habríamos imaginado (no es la cita exacta, pero es la idea. Aquí está el artículo: click). Como pasear solas, yo eso os lo recomiendo muchísimo tías, qué jodida maravilla.

CAM00177[1]Y quiero añadir algo más, volviendo a citar a Irene: «La soledad no significa no estar rodeada de buenxs amigxs» (esta cita es también del artículo que os dije antes). Y siguiendo eso, yo añado que se puede disfrutar en soledad de compañía. ¿Cómo? no sé, pero a veces he sentido que estaba sola (disfrutando de mí) y tener a alguien al lado, quizás solo me ha pasado con Yaki, el perro que vive conmigo, un compañero, un amante maravilloso.

CAM00184[1]
Pero a mí, estos días, se me viene a la mente una cosa ¿qué hacemos cuando queremos estar en soledad y disfrutarlo, o aprender a hacerlo, y sin embargo tenemos a alguien con dependencia hacia nosotras? Ahí ya no sé, en esas me ando moviendo yo últimamente. Son obstáculos que vas saltando y van apareciendo nuevos, pero bueno, es hermoso aunque cueste.

//

 

Dildo It y yo

 

Hoy tengo que contaros una cosa, lo he probado. He probado Dildo It y os voy a contar nuestra primera historia. ¿Y qué es Dildo It? Pues tal y como viene escrito en un papelito que acompaña al Dildo It:
<<Este es un dildo casero,low cost, hecho con las manitas
y feminista, sí.
Tiene la forma y el tamaño
que nos apetecía
está lleno de amor-del-bueno
es un gran arma
para abrir culos y mentes
te invita a la exploración de cuerpos,
prácticas y dispositivos
es prótesis, es suma, nunca carencia
es cuerpo de nadie, es frontera
siempre está alzado, empalmado, cual pueblo reconocido
nunca se cansa,
es sumiso y amo de lxs insaciables,
las invertidas, las zorras
nunca te consolará,
te dará placer y posibilidad
con él las pollas solo serán
copia-mal-hecha
con él nos vengaremos bien
de tanto machirulo suelto.>>

No me digáis que no son maravillosas palabras.
Pues después de eso paso a contaros nuestra cita, nuestro folleteo de esta tarde de lunes. Yo me desperté, abrí mis regalos de reyes, después de años sin recibir nada por petición propia, y me volví a dormir hasta que me desperté a eso de las tres y media. No había nadie y yo estaba cachonda, y se me vino a la cabeza el dildo. Llevo desde agosto con él, pero es que en esta casa cuesta masturbarse y más aún si vas a usar un dildo, pero este es otro tema que ya os contaré. Inicié una conversación guarra a través de wassap con un tío conocido que iba viajando en el tren y estaba cachondo, pero no podía olvidarme del dildo, tenía que ser hoy, así que bajé a por él y lo saqué de su escondite. Regresé a la cama, me tapé con las mantas, puse el calefactor para calentar el cuarto y me puse a buscar unos videos. Me apetecía porno con escenas de humillación, y como llevo unos días que estoy deseando más a las biotias¹ pues busqué FemDom (Female domination), y encontré dos videos después de unos cuantos minutos buscando (cuesta encontrar videos completos y gratis sobre esto, o seré yo torpe y no sé dónde encontrarlos en cantidad). Empecé a ver el vídeo de menos duración mientras seguía teniendo una conversación guarra con el chico e iba dilatándome el ano con lubricante que le había pillado a mi hermano porque yo no tenía. Primero un dedo y luego fueron dos los que se introdujeron en mi ano y empezaron a masajear mi próstata (qué suerte que siempre me es fácil encontrar esa maravilla). No tenía muy claro si me entraría el dildo, porque es bastante gordito y hoy mi culo parece que no dilataba más de dos dedos, pero cogí igualmente un condón y se lo puse. Le eché lubricante y empecé a rozarme el ano con él mientras veía los videos. Después de unos minutos me dispuse a metérmelo, así que lo puse inclinado de tal forma que al empujar mi culo hacia él no se moviera de sitio. Y entró la punta. Dolor, pero ese dolor no me desagrada. Yo siempre que me preguntan por el sexo anal digo que duele, que al menos a mí siempre me duele la primera polla u objeto que me meta en el día pero que es un dolor agradable, una mezcla entre dolor y placer, o un dolor plancetero, no sé cómo llamarlo. Volví a empujar después de unos segundo que se estuvo dilatando mi culo, y entró. Dolió menos de lo que pensaba. A partir de ahí ya fue un sin parar. Cambié el vídeo a otro que duraba más y que ya había visto un poco el otro día, me encanta ese vídeo. Va sobre un Ama, un sumiso al que le dan por culo con un strap on, les escupen y azotan (un dildo con cinturón, dicho de forma breve) y digamos un cómplice de la humillación que follaba con la Dominatrix mientras el otro era azotado o se quedaba inmovilizado debajo mientras las otras dos follaban encima suya. Ay, qué delicia amigas. Mientras, yo y el dildo haciamos de las nuestras, me puse de varias posturas, lo hice vibrar en mi culo con unos movimientos de mano y lo cabalgué. Me hice unas fotos para mandárselas a una amiga, que es quien me vendió el dildo en Madrid (luego os digo cómo y dónde podéis comprarlo). El video llegaba a su final y yo también, sentía que mi próstata ya estaba ordenando que el semen saliese por mi polla y así pasó en los últimos minutos del vídeo, donde la chica tenía su orgasmo y luego uno de los tios se corría encima del otro por un pajote que le hacía ella. Se acabó, cerré los vídeos y entonces escuché un ruido… había alguien en mi casa, y solo me dio tiempo a meterme en la cama de nuevo, limpiarme un poco corriendo y taparme. Entonces mi hermano A. abrió la puerta de mi cuarto.
«-¿Qué haces sin camiseta y con el calefactor puesto?
-Tengo calor»
Palabras e imágenes suficientes como para que entendiese que me había estado tocando. No es la primera vez que me pillan, de hecho es de las pilladas más leves que he tenido aquí en mi casa. ya escribiré sobre esto también.
Recogí los papeles, el condón, el dildo y el lubricante, me conecté al face para enviarle las fotos a Bicharraca (la chica de la que hablé antes que me vendió el dildo) y me fui para la ducha, no sin antes darle un pequeño lavado con agua al dildo y ponerlo en la ventana a secar como la que pone tartas a enfiarse.

Y ahí va un regalo:

1604768_680804548638456_1723586112_n


¹
Biotias. Esa palabra viene de «biopolítica» y «tia», y viene a referirse a todo aquel cuerpo que al nacer la etiquetaron bajo el género de «mujer» pero que puede o no sentirse identificada con ese género.
*CÓMO CONSEGUIR UN DILDO IT. Mirad en su página: http://www.dildoit.com/