Gestionar la soledad

Si no sabemos gestionar la soledad podemos caer en relaciones insanas y dependientes con otras personas.
Hay gente que no es capaz de saber estar sola, que andan buscando todo el tiempo una media naranja porque si no su vida no tiene sentido. Luego estamos la gente que abandonamos la monogamia, y en lugar de buscar una media naranja pretendemos agarrarnos a más de una relación afectiva para no sentirnos solas. Vaya mierda y locura, ¿no creeis?
Amor romántico, ese ideal de amor perfecto, eterno, de la media naranja que completa tu vida, el amor de príncipe azul que te viene a buscar (porque claro, si eres tía no vayas a buscar nada, tú espera pasiva que ya llegará, y no seas guarra buscando compañía) y de la princesa que vas a proteger (pobrecita, ella sin un hombre no sabe, todo tan heterosexual además). Pero bueno, no es solo cosas de heteros, de un príncipe y una princesa, a veces son dos príncipes, o dos princesas, o una princesa butch y una princesa femenina, o de un príncipe marica en medias y de uno más normativo… vale, puede que lo de príncipes y princesas ya no está tan presente en el imaginario colectivo como antes, quizás ahora es un Mario Casas el que te quieres que llegue a tu vida, o yo que sé (es que tampoco se me ocurren más famosos ni famosas para sustituir al prínpe o princesa). En fin, que las combinaciones pueden ser muchas, la mierda es la misma. Pero como ya decía, nosotras, las que queremos eliminar esa educación de nuestras vidas, las que llevamos a la práctica otro tipo de relación que se acerque más a nuestro modo de ver las relaciones, todas nosotras seguimos teniendo mucha mierda dentro, y es normal porque también nos han educado en eso, y desprenderse de esa educación no es fácil, de hecho ya ha dejado huella en cada una (yo por eso digo que no nos debemos agobiar creando otras relaciones, porque estamos empezando de cero sin referentes ni modelos); así que por eso somos tantas (yo creo que no hay nadie que se libre totalmente de la eduación monógama y basada en el amor romántico) las que quizás sentimos celos, las que queremos ser imprescindibles para alguien, las que creamos un poco o mucha dependencia, las que aún no saben afectarse con más de una persona, y sobre todo (y el motivo de este post): somos tantas las que no sabemos estar solas. Yo creo que, eso último, es un gran obstáculo para relacionarnos con otras personas, seamos monógamas o poliamorosas. ¿Cómo vamos a saber estar en compañía de forma sana si no sabemos estar en soledad de forma sana? Para algunas quizás no tenga sentido ninguno, para mí sí lo tiene. Si no sabemos estar en soledad cómo vamos a estar con otra(s) persona(s) construyendo una relación o relaciones. ¿Nos conocemos realmente si nunca hemos sabido estar en soledad con nosotras mismas? ¿Será que nos asusta conocernos? ¿Somos conscientes de lo que nos estamos perdiendo por no estar nunca solas? Como decía Irene (Feministas Ácidas), más o menos: cuando aprendemos a estar solas descubrimos placeres en cosas que jamás habríamos imaginado (no es la cita exacta, pero es la idea. Aquí está el artículo: click). Como pasear solas, yo eso os lo recomiendo muchísimo tías, qué jodida maravilla.

CAM00177[1]Y quiero añadir algo más, volviendo a citar a Irene: «La soledad no significa no estar rodeada de buenxs amigxs» (esta cita es también del artículo que os dije antes). Y siguiendo eso, yo añado que se puede disfrutar en soledad de compañía. ¿Cómo? no sé, pero a veces he sentido que estaba sola (disfrutando de mí) y tener a alguien al lado, quizás solo me ha pasado con Yaki, el perro que vive conmigo, un compañero, un amante maravilloso.

CAM00184[1]
Pero a mí, estos días, se me viene a la mente una cosa ¿qué hacemos cuando queremos estar en soledad y disfrutarlo, o aprender a hacerlo, y sin embargo tenemos a alguien con dependencia hacia nosotras? Ahí ya no sé, en esas me ando moviendo yo últimamente. Son obstáculos que vas saltando y van apareciendo nuevos, pero bueno, es hermoso aunque cueste.

//

 

Deja una respuesta